febrero 2008 - AÑO 2 - N° 2 - Português- Français- creole

La importancia de crecer en comunidad

En el pasado mes de enero, el CAZALCA se reunió en México para nuestro consejo regular de zona y para visitar también nuestras comunidades en el D.F. y de Querétaro.

(En la foto: Tavo y Cinthya, de México d.f.)

México, el único país de América Latina situado en la frontera con los Estados Unidos, representa muy bien el puente para el crecimiento (económico), un sueño para muchos, una esperanza de vida mejor para sus familias.

Lo pude constatar personalmente, en camino hacia Querétaro, cuando compartía las tres horas en autobús, con un campesino que acababa de regresar de Estados Unidos, para visitar su familia. Sin una referencia de familia estructurada en su infancia, pues su papá había dejado a su madre, con los hijos pequeños; aquel hombre de 28 años que no me había dicho su nombre, me contaba de todo su esfuerzo en dar lo mejor para sus hijos y esposa (carro, computadora, etc.) lo que había logrado después de tantas idas y venidas de los Estados Unidos, pasando por la frontera de manera irregular.

Me puse a pensar en nuestra historia en América Latina, en nuestras familias, que tienen la misma triste historia de aquel hombre y que luchan por una vida mejor, creyendo que afuera de su tierra natal, está su propia felicidad, o la de su próxima generación. Pienso también en las historias de nuestras comunidades del Arca de la zona, que en su gran mayoría fueron fundadas por nuestros hermanos extranjeros, quienes llegaron trayendo consigo como si fuera encarnado por el pote de oro, la esperanza de un mundo nuevo, en medio de los más pobres en América Latina.

He pensado incluso en la manera como muchos jóvenes de nuestros países, equivocados por el mismo sueño del campesino han ido a la búsqueda de su pote de oro.

He aprendido después de 21 años de vida comunitaria, que hay diferencias entre el crecimiento que nos propone el mundo capitalista y globalizado en que nos encontramos todos y el crecimiento que nos propone el Arca. Es un hecho, que ambos nos obligan a mirar hacia el futuro y a dar pasos, lograr cosas, sueños etc. El crecimiento, puede muchas veces estar asociado a tener cosas, acumular bienes etc. Pero también es una realidad, el que en nuestras comunidades, crecer sea un acto de coraje necesario, lo que no es fácil. La gran diferencia es que todos estamos llamados en la vida comunitaria a reflexionar sobre cómo queremos crecer. Reflexionar sobre cómo Dios nos quiere en cada etapa de crecimiento. Esto muchas veces implica estar atento a la necesidad de mi hermano, que es el corazón de nuestras comunidades y está representado por la persona con discapacidad.

Incluso he aprendido que estar en este camino de crecimiento hacia Dios implica muchas veces el estar conciente de los sufrimientos que nosotros tenemos que pasar hacia ÉL.

Esta es una razón que explica que es más cómodo vivir en nuestro mundo capitalista, donde yo busco el crecimiento sin reflexión, sobre lo que Dios quiere de mí. Pero cuando descubrimos el verdadero llamado de Dios en nuestra vida comunitaria, podemos fácilmente dejar las cosas de este mundo con más tranquilidad en el Espíritu. Dejar que el Espíritu conduzca nuestras vidas hacia la verdadera alianza con Dios.

Estar con nuestros hermanos de México, nos permitió ver como ellos están viviendo una nueva e importante etapa de crecimiento, donde en este momento las reflexiones en comunidad sobre su vida comunitaria, son decisivas para esta nueva etapa. Es el momento de unirnos como comunidad y aceptar que el Espiritu nos conduzca.

Sigo en oraciones no solamente por nuestros hermanos Mexicanos, para que logren avanzar más en esta etapa; pero también mis oraciones por toda nuestra América Latina, en estos momentos de profunda reflexión sobre nuestra identidad como Zona.

Ione Aparecida Xavier, Presidente Consejo Administración ZALCA

hablan ellos

"En mi trabajo me siento más comunicativa"

El siguiente texto fue escrito por Marli Gomes dos Santos, uno de los miembros acogidos en El Arca de Sao Pablo, Brasil.

Hola soy Marli y vivo en el Arca de Brasil, en Sao Paulo. Me gusta trabajar aquí en la oficina. Yo barro, saco el polvo, trapeo el piso, recojo la basura. Además de eso, ayudo a buscar las carpetas en el archivo. También hago otras cosas; me gusta organizar los tenis para vender en el bazar y paso los mensajes que me piden, incluso por teléfono.

Yo empecé a trabajar en la oficina, porque una empresa de comunicaciones (Ericsson), le dijo al Arca que querían contratarme y ellos me preguntaron si quería trabar en la misma oficina del Arca y también me pagan. Yo soy asistente de la oficina.

Antes de todo esto yo ya iba a la escuela, donde aprendo las cuentas de matemáticas y a escribir mejor. Los profesores me enseñan a hacer las tareas. Los amigos de la escuela también me ayudan a hacer las tareas.

Me gusta trabajar en la oficina porque hago muchas cosas y también porque con el dinero puedo comprar mis cosas, compro aretes, también compro queso, croquetas y refrescos que comparto en el hogar.

Me gusta mucho ir a las compras con Terlice o con Ednalva, me hace reír como ellas me apoyan y me animan cuando escojo lo que quiero comprar.

En mi trabajo me siento más comunicativa porque tengo que contestar al teléfono y hablar con otras personas y me gusta mucho.

Terlice y Ednalva me ayudan enseñándome a prender la computadora y en todo lo que hago. Ellas me piden para digitar pequeños textos, y mandar correos electrónicos por Internet y algo importante es que tengo cuenta en el banco.

Marli Gomes dos Santos, Arca do Brasil - arcadobrasil@uol.com.br


testimonios

“Era un gesto de reconciliación, que nacía de su oración"

Soy voluntaria en El Arca de Argentina y quisiera compartir mi testimonio, sobre una experiencia muy linda que tuve con Osvaldo, quien es la persona acogida que la Comunidad recibió en tercer lugar luego de Sandra y Maxi.

Además de necesitar bastón o silla de ruedas para movilizarse a Osvaldo también le cuesta expresarse con palabras y muchas veces recurre a los gestos o repite palabras que sabe que le entendemos.

La verdad es que yo no tenía un vínculo con él y entendía poco de lo que me quería decir. Me parecía que él repetía siempre lo mismo y que no se expresaba, aunque me habian dicho que, a su manera, el podía contar lo que le pasaba.

Un sábado que estuve con él, quedamos solamente Maxi, Osvaldo, una sola asistente y yo. Ese día yo no estaba bien y recordé la casa llena de gente, como sucedía en otros momentos y cómo me hubiera gustado encontrarme con ellos y poder compartir con alguno lo que me pasaba.

La asistente tenía que hacer un trabajo con Maxi y me pidió si yo me podía ocupar de Osvaldo. Creo que fue providencia de Dios toda esta situación (porque Dios nos provee de lo que necesitamos).

Yo no sabía qué hacer con Osvaldo. Le dije que iba a tomar mate (la típica bebida argentina) con galletitas y si quería acompañarme. Me dijo en señas que mate no, porque andaba mal del estómago, entonces le ofrecí un té y aceptó. Y empezamos a charlar. Yo decía en voz alta lo que me parecía que le entendía, a ver si era así y él a veces asentía, otras veces me decía que no y otras veces se enojaba, no sé si con él o conmigo porque yo no le entendía y volvía a tratar de expresarse. Ahí me acordé de una cosa que aprendí de Mireya (antigua presidente de la zona Latinoamérica y Caribe) una de las veces que vino a visitar la comunidad de Argentina. Ella nos contó que en una reunión que tuvo con Maxi antes de empezar a hablar con él le pidió perdón porque no le iba a poder entender todo lo que dijera. Entonces yo también le pedí perdón a Osvaldo y le dije que a veces lo entendía y a veces no. También le dije que yo ese día estaba triste y que además me había enterado de la muerte de un sacerdote amigo, pero como me había enterado tarde y había podido acompañar a la familia. Y Osvaldo me contó su experiencia de lo mal que se sintió cuando murieron sus padres. Después me puso al tanto de todas las novedades del hogar.

Creo que lo que me resulta más difícil del vínculo con Osvaldo es que me obliga a salir de mí y a poner toda mi atención en él. Y no siempre puedo o quiero hacer este esfuerzo. Me doy cuenta que muchas veces dedico un poco de mi atención a los otros, pero sigo centrada en mí misma y en mis cosas o hago como si escuchara, pero no escucho realmente o no me tomo el trabajo de profundizar mis vínculos.

También me dí cuenta que no era que Osvaldo no se pudiera expresar, sino que yo no podía entenderlo (¡con qué facilidad pongo la dificultad en los demás, qué tranquilizante me resulta!).

Me acuerdo que en una ocasión, hablando con Juan (asistente) acerca de Osvaldo me dijo así: “Cuando él no quiere que entendamos lo que ora, hace ...” y lo imitó cantando muy bajito algo donde no se distinguen palabras conocidas. Empecé a prestar atención a esto en las oraciones comunitarias y me pareció que Juan tenía razón, que indudablemente es oración lo que Osvaldo hace en esos momentos y creo que es la oración del Espíritu en él. Osvaldo ora de esta forma sólo a veces en la oración comunitaria y en la misa.

En casi todas las oraciones él expresa que hace mucho que no ve a alguno de sus amigosy se golpea el pecho como diciendo que le duele. Le duele, como nos duele a todos cada vez que no encontramos reciprocidad en el afecto, o cuando nuestros amigos nos olvidan, o cuando un familiar se distancia de nosotros. Las heridas de Osvaldo me recuerdan las mías, sólo que él se anima a poner esto en la oración comunitaria y yo no.

Ya en otras ocasiones después de algún día difícil con peleas o discusiones, Osvaldo les dio a Sandra y a Maxi un apretón de manos en la oración y yo le decía: “Después, Osvaldo, ahora vamos a orar”. Yo no me daba cuenta que ese era un gesto de reconciliación que nacía de su oración.

Como decía Paulina, cuando yo me refería a uno de nuestros amigos especiales que no andaba muy bien, me contestó: “Ya se va a poner bien, mientras se sienta valorado y recibido por la comunidad, aún con todas las fragilidades, limitaciones y pobreza que nosotros tengamos”. Doy gracias a Dios por haber tenido el privilegio de conocer a Osvaldo y de poder crecer en la amistad con él.

Por Cristina P.- Voluntaria del Arca de Argentina.

comunicacion

Nuevos álbumes de fotos online

En respuesta al pedido de la federación de recoletar material, fotos y videos de las distintas arcas, hemos creado álbumes con fotos de las distintas comunidades. Se puede acceder a ellos haciendo click aquí o a través de www.arcalatina.org en la sección GALERIA. Les pedimos a los responsables de hogar que ingresen a estos álbumes para titular las fotos, tal como lo pide la federación. Solicitar usuario y contraseña.

Para entender este programa de fotos (PICASA), armamos un video (www.youtube.com/VideosParaAprender) que recomendamos ver en pantalla completa. Explica en sencillos pasos cómo cargar, eliminar y titular fotos. En lo posible, pedimos que nombren las fotos como lo pide la federación y fueron publicados en el último PUNTO DE ENCUENTRO:

¿Cómo hacerlo? Con la siguiente información, en el siguiente orden:

- Pais ( abajo lo detallo, se pone un código) - Nombre de la Comunidad - Fecha ( AÑO/MES/DIA) - Tema de la foto (si es posible) - Nombre de quienes están en la foto - Nombre de quien sacó la foto.

Les recuerdo el códigos de cada país: ARGENTINA: RA - BRASIL : BR - REP.DOMINICANA: DOM - HAITI: RH - HONDURAS: HN2 - MEXICO: MEX

Ejemplo: ¿Cómo nombrar una foto sacada en Republica Dom, el 2 de noviembre, en la asamblea, donde aparecen Iván y Chavo Delgado, y cuya autora de la foto es Maria Mullen? Así:

Dom-SantoDomingo-071102-Asamblea-Ivan+ChavoDelgado-Mmullen.jpg

Embarcate en Creole

Estamos muy contentos de anunciar que nuestro boletín "Embarcate" no solamente se enviará traducido al francés y al portugués, sino también al CREOLE, el idioma de HAITI. Esto significa que ya todas las comunidades de la Zona de América Latina y Caribe estarán comunicadas y al tanto de las últimas noticias.

Entrevista a Jean Vanier

Para quienes quieran ver un video de una entrevista reciente a Jean Vanier, hagan click aquí. Fue realizada en Estados Unidos, está en inglés, pero es muy recomendada.